
Desde hace unos años, Veracruz dejó de ser un "rinconcito donde hacen su nido las olas del mar", rebasando de manera formidable la inspiración soñadora de su hijo pródigo, el músico Agustín Lara, quien con sus románticas canciones mostró al mundo entero la esencia de Veracruz como la de un acogedor bohío tropical. En la actualidad, Veracruz es un puerto moderno, de hecho, el más importante de México por el enorme volumen de mercancías que transitan por sus flamantes instalaciones portuarias, y es también una vanguardista conurbación que absorbió a la vecina población pesquera de Boca del Río a su extensa superficie urbana. En armonioso maridaje, Veracruz y Boca del Río se han convertido en un hermoso destino de playas excepcionales sobre las costas del Golfo de México, y en conjunto son las joyas de la región veracruzana del Sotavento, un orgulloso recinto de tradiciones, cultura y exquisita gastronomía.
La relevante historia del Puerto de Veracruz comenzó hace casi 500 años, cuando se bautizó como la Villa Rica de la Vera Cruz. Con ello, nació el primer ayuntamiento Novohispano en la América continental y a la vez la primera ciudad fundada por colonizadores europeos en todo el territorio continental de América. El futuro de Veracruz como un importante punto de entrada y salida estuvo marcado desde entonces, ya que durante su nacimiento fue el umbral para los colonizadores españoles y acceso del inmenso bagaje que traían consigo: la lengua Española y el Catolicismo, acervo que se convirtió en las bases de la cultura mestiza que ha trascendido por siglos y que se conserva como predominante en los países Latinoamericanos hasta nuestros días.
Al paso del tiempo, Veracruz fue la capital de la República Mexicana en dos ocasiones: durante el gobierno de Benito Juárez y el de Venustiano Carranza. También fue el puerto de arribo del único emperador que ha tenido México en su historia independiente, Maximiliano de Habsburgo, y embarcadero hacia el exilio en Europa del controvertido presidente Porfirio Díaz. Son tantos los episodios en los que el Puerto de Veracruz ha sido protagonista de la Historia de México, que se han dedicado tomos enteros a plasmar tales crónicas; cada pasaje ha dejado una huella notable en el perfil arquitectónico y urbano del “cuatro veces heroico” Puerto de Veracruz, lo que hace a esta ciudad, prácticamente, un extraordinario museo al aire libre.
Es por todos esos acontecimientos que este puerto en el Golfo de México ha formado el carácter para ser en nuestros días una de las principales ciudades del país, y a la vez, uno de los más atractivos destinos de playa de México, por sus incomparables paisajes marítimos y bellezas naturales.
A la par de la cultura y la historia, las posibilidades de entretenimiento y diversión en el “Puerto Jarocho” son interminables: están encabezadas por las extensas franjas de playa de la moderna zona de Boca del Río, que atraen a bañistas, a los amantes de un buen bronceado, y a familias enteras que se divierten con deportes o actividades sobre la arena como voleibol playero, futbol o el lanzamiento de frisbee. En el área céntrica del Puerto de Veracruz sobresalen los atractivos culturales, las alternativas para la recreación familiar, que incluyen tardes de Danzón y Marimba, así como la deliciosa gastronomía tradicional, dentro de la cual destacan los frescos mariscos y el aromático café Veracruzano, que por su calidad, han logrado múltiples reconocimientos internacionales.
Decídase a emprender un viaje a Veracruz y déjese seducir por sus fabulosas atracciones, por la deliciosa oferta gastronómica de sus variados restaurantes y bares, y por la vibrante vida nocturna que se disfruta por todo lo largo del boulevard que une al tradicional Puerto de Veracruz con el contemporáneo municipio de Boca del Río: una panorámica avenida que sirve año tras año como escenario del famoso Carnaval de Veracruz, reconocido como el carnaval más divertido de México.