
Inmersas en la fabulosa selva del estado de Oaxaca, con borde de Playa a las fantásticas costas del Océano Pacífico, las maravillosas Bahías de Huatulco están al suroeste de México, a 277 Km. de la capital del estado y a 65 minutos de viaje en avión desde la Ciudad de México. Sus numerosas playas se caracterizan por su acogedora estructura de bahía montañosa, lo que da la sensación de estar en un recinto privado de completa paz y armonía, en donde las aguas de color azul índigo son tranquilas y cálidas, y los atardeceres ofrecen espectáculos impresionantes. Sin duda alguna estas playas son uno de los mejores atractivos que el país tiene para todos sus visitantes.
Se dice que desde el siglo XVI, los piratas británicos, sir Thomas Cavendish, Francis Drake y Thomas Pache, así como el pirata francés Le Picard, adoptaron estas bahías como su refugio por un tiempo antes de seguir su travesía hacia las Filipinas a través del Océano Pacífico, y mientras usaban las aguas para asaltar las embarcaciones españolas, se deleitaban con la belleza de este paradisiaco lugar, pues la estructura privada de estas bahías y el fabuloso espectáculo natural que muestran, realmente invita a refugiarse un buen rato.
Pero mucho antes de la colonia española, esta zona fue parte importante de las rutas comerciales de las tribus mixtecas, zapotecas y chatinos. Fue hasta el siglo XVI que se conquistaron las tierras definiéndose su nombre oficial y hasta la imagen de Nuestra Señora de la Limpia Pura e Inmaculada Concepción, como Patrona del Pueblo de Huatulco. En la época moderna, en 1850, fue aquí donde el entonces gobernador de Oaxaca, el Lic. Benito Juárez, quien después se convertiría en el Benemérito de las Américas, fundó la ciudad de Villa de Crespo, que luego retomaría el nombre original de Huatulco.
En los años setenta del siglo XX, al sobrevolar la zona se redescubrieron las bahías como destino turístico potencial, por lo que en 1984, el recién nacido Fondo Nacional del Fomento al Turismo (Fonatur) impulsó las bahías como proyecto, hasta convertirse en lo que son ahora: uno de los destinos de playa más importantes del país.
Huatulco tiene varias zonas para visitar, entre las que destacan: Tangolunda, la zona de mayor plusvalía y los más exclusivos resorts; Santa Cruz, un pequeño pueblo con hoteles, marina y una hermosa playa homónima; y La Crucecita, otro pequeño pueblo insertado en el continente, apartado de la playa y que posee un encantador aire clásico Mexicano en su arquitectura, por mencionar solo algunos de sus atractivos.
El destino está enfocado a servicios hoteleros de la más alta calidad con sus hermosas playas que no están sobrepobladas como en otros destinos, zonas para realizar deportes como el ciclismo, la caminata, escalada, golf, montar a caballo, rafting en corrientes de ríos y hasta buceo. Aquí encontrarás las mejores amenidades y servicios hoteleros de competencia mundial, por lo que viajar a Huatulco es siempre una excelente opción.